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Siria, el oasis exhausto


siria el oasis exhausto

El corazón se quiebra cuando cada noticiario internacional se abre con imágenes humeantes y con olor a guerra, de un país que hace sólo dos años era de una belleza espectacular, ajena al paso del tiempo y donde la historia y la cultura fue dejando sus trazos de dignidad. Yo tuve la oportunidad de conocer los últimos meses de paz que se vivieron en Siria, antes de comenzar la barbarie.

Siria está enclavada en el corazón de Oriente Medio y se asienta en una encrucijada de caminos por la que durante siglos, transitaron mercancías, gentes, técnicas y sabidurías.  Estas tierras han visto pasar egipcios, babilonios, persas, griegos, romanos, bizantinos, otomanos… y todos han dejado su impronta en forma de joyas que se entremezclan y que demuestran lo efímero de la dominación.

Visitar Siria ha sido como recibir una clase de historia en los escenarios reales y recordar que las culturas y religiones que hoy vencen, también fueron vencidas y que sólo perdura la esencia de lo bello. Sus gentes, herederas de un proceso de mestizaje cultural, están influenciadas entre la innegable islamización de la sociedad y la globalización que propagan la publicidad y las redes sociales. Las imágenes que componen el portfolio, se realizaron en septiembre del 2010 y encierran la magia de la fotografía para detener el tiempo y la naturaleza sensitiva de las imágenes, que nos devuelven a una Siria en paz.

Deseamos que la guerra deje de golpear a Siria y que el proceso de construcción permita consolidar la libertad, despejando incertidumbres de islamismos radicales. Los pueblos ya no aceptan vivir recorriendo el camino que marcan sus dictadores.