Ganvie, hijos del lago

Ganvié está situada sobre el lago Nokoué, al sur de Benín. La ciudad se levanta sobre las aguas del lago, apoyada en pequeños islotes que configuran una serie de canales bulliciosos y caóticos. Tiene su origen en el siglo XVIII, cuando los pobladores de la etnia Tofi se refugiaron en medio del lago para huir de los esclavistas de la etnia Fon. La religión de los Fon les prohibía atacar sobre el agua.

En ese laberinto acuático, las gentes se desplazan en barcas de remos, no admiten las barcas de motor porque asustan a sus peces y contaminan las aguas. Viven de la pesca, y cada mañana en el mercado flotante, se acerca un desfile de mujeres en coloridos bubús y en sus desvencijadas piraguas cargas de frutas o verduras. El aseo matinal se realiza en el lago, los niños aprenden a remar antes que a andar y las fiestas religiosas y el vudú visten de blanco a sus habitantes. Para el fotógrafo es un lugar irresistible, pese a las dificultades para tomar fotos. Es un mundo lacustre que aún atesora la magia del África negra llena de vida, color y misterio.