Magia Negra

En Benín, justo donde el río mono desemboca en un embravecido mar Atlántico, se yergue el esqueleto de lo que fué un coqueto hotel.
Las gentes locales, cuyas vidas están impregnadas por el Vudú, creen que la unión de la dueña blanca con el africano, desató la ira de las deidades y la magia negra se adueñó del lugar. Ahora yace como un cuadro abstracto de formas, texturas y colores, convertido en caldo de cultivo de millones de seres microscópicos que dotan de una rara belleza a su estructura inerte.


Magia Negra

Conversan los peldaños con el hueco
que deja sin cristal tanta ventana,
sin puerta el vientecillo del placer,
sin baranda la furia del Atlántico.
Tan solo sobrevive la humedad
moteando los muros del silencio
y una magia maldita
en el paso del aire.

Texto de Salvador García Ramírez